Historia

Rochet es la historia de unos apasionados que comienza con un hombre excepcional, Joseph Rochet. Aprendiz en París en un taller de joyería a los 13 años, Joseph Rochet enseguida iría subiendo escalones para convertirse dos años más tarde, en 1904, en Obrero Joyero profesional. Con 18 años ya es Maestro Joyero en 1907 en Ginebra. En 1909 se asocia con Edmond Zuccolo para lanzar juntos sus propias creaciones.

A los 20 años, Joseph Rochet posee ya un saber hacer reconocido en la fabricación de cadenas en metales preciosos (oro, platino y plata) que durante casi 40 años le permitirá crear joyas innovadoras de gran calidad. La era industrial favorece el uso de metales más tradicionales (latón y cobre) con los que Rochet crea anillos, collares, pendientes y pulseras que se convierten en un éxito mundial. Constantemente al acecho de las últimas tendencias, ambos socios, convertidos en auténticos industriales de la joyería, trabajan a fondo para modernizar su taller de producción que habían abierto en Annecy, Alta Saboya en 1919, con la utilización cada vez más importante del acero. De este modo, tras milenios de reinado absoluto, el oro y la plata encuentran un gran rival en el acero en los años 50 con una gran aceleración a partir de los 90.


Más difícil de trabajar, más costoso y de desarrollo más largo, el acero, verdadero “rompecabezas” para los técnicos antes de dar vida al trabajo de los diseñadores, no era el mejor candidato para hacerse un hueco en el mundo de la joyería y la relojería.

En 2001, a fuerza de investigación y obstinación, Rochet gana la apuesta de trabajar el acero para poder ofrecer a los consumidores sus formidables propiedades físicas y estéticas: más brillo, mayor durabilidad y sobre todo 100% biocompatible. Después irían llegando otros materiales alternativos como la cerámica, el tungsteno, el titanio, la fibra y los compuestos de carbono para completar el ámbito de competencia de la marca. 10 años de creación al servicio de la joyería para el hombre, 10 años de saber hacer en la elaboración de productos exclusivos, 10 años de trabajo con materiales cada vez más tecnológicos.

En 2010, Rochet traslada su experiencia al universo del reloj con el lanzamiento de una primera colección, que muy pronto se completa para ofrecer unos 80 modelos. En la actualidad, Rochet ofrece un concepto completamente logrado de joyas, relojes y accesorios para hombre. Productos que la marca ya puede ofrecer en sus propias tiendas, ya que el primer « Rochet Store » ha visto la luz en Annecy en 2010. En el futuro se abrirán otros centros.

Al hilo de los decenios, este saber hacer y esta pasión se han transmitido de generación en generación en la misma familia y sin interrupción. Con sus 107 años de historia, Rochet se posiciona entre las marcas más innovadoras.